Por Martín González y Jorge Galindo

El PSOE pasa por la que probablemente es su crisis más profunda en años de democracia. El origen de la misma es múltiple y complejo, pero sin duda tiene en dos de sus factores fundamentales la división territorial interna y la paulatina pero pronunciada pérdida de apoyo electoral de los últimos años.

La caída del PSE entre 2012 y 2016

Los socialistas han perdido la mayoría de los votos en las capitales de provincia (Bilbao, Vitoria, San Sebastián) y sus áreas metropolitanas.

Diferencia de voto del PSE entre 2012 y 2016 (puntos)

  • -16
  • -14
  • -12
  • -10
  • -8
  • -6
  • -4
  • -2
  • 0
  • +2

El PSOE pasa por la que probablemente es su crisis más profunda en años de democracia. El origen de la misma es múltiple y complejo, pero sin duda tiene en dos de sus factores fundamentales la división territorial interna y la paulatina pero pronunciada pérdida de apoyo electoral de los últimos años.

En las elecciones al Parlamento Vasco del pasado 25 de septiembre ambas dimensiones se unieron para darle al PSE el peor resultado en su historia reciente. Esta federación pertenece al ámbito, digamos, menos centralizador dentro del socialismo español. Además, enfrenta una competencia muy complicada en las urnas, en un panorama históricamente multipartidista donde tanto las viejas formaciones (PNV, Bildu) como las nuevas (Podemos) están en forma.

El mapa que compara los resultados del PSE en 2016 y en 2012 a nivel municipal da pistas de las consecuencias de este entorno. Las caídas en las áreas metropolitanas de Bilbao y San Sebastián son las más acusadas, así como en el sureste de Vitoria. El eje central de Vizcaya muestra pérdidas marcadas. En general, se trata de antiguos feudos socialistas, como no podía ser de otra manera: uno suele caer más donde más tenía. Contrasta esto con las zonas menos urbanas, la costa de Vizcaya o el interior de Guipúzcoa, donde el PSE mantiene resultados que, en cualquier caso, nunca fueron boyantes.

De esta manera, el gráfico que relaciona pérdidas electorales relativas por volumen del censo en cada municipio indica una correlación entre el tamaño de ambos: en las zonas urbanas, la caída es mayor.

Desde 2009 el PSE baja en los municipios con mayor población

¿Dónde han ido estos votos? Por desgracia, no contamos con una encuesta que nos permita discernir transferencias individuo a individuo, pero sí es posible establecer relaciones entre incrementos y pérdidas a nivel municipal. Si acudimos, por ejemplo, al punto más alto del PSE (las elecciones de 2009) y vemos la caída desde entonces, comparándola con el aumento de su principal competidor, obtenemos un resultado significativo, aunque esperado.

Las pérdidas del PSE son las ganancias de Podemos

Efectivamente, allá donde Podemos sacó más apoyos, el PSE perdió más respecto a su pico. A pesar de los resultados relativamente decepcionantes respecto a expectativas de la coalición en torno al partido morado, el sorpasso desde luego que se consolidó.

En realidad, algo así es lo que ha sucedido en toda España, pero en el País Vasco hay algunas diferencias interesantes. Para empezar, C’s no parece capaz de entrar en la competición de manera decidida, no sólo porque el PP se mantiene, sino porque a diferencia del resto del país aquí le resulta más difícil robar votos del centro-izquierda. sorpasso. Así, Podemos puede absorber más cómodamente el lado más nacionalista, joven y urbano del PSE, hasta el punto de producir un sorpasso.

Para los conocedores de la geografía vasca, el siguiente gráfico, último de la serie, resultará de particular interés. Incluye una lista de todos los municipios de la Comunidad indicando las pérdidas socialistas entre 2012 y 2016 para cada uno de ellos. En tan sólo catorce el PSOE crece, todos ellos pueblos pequeños. Sestao, Irún, Portugalete, Barakaldo destacan como pequeñas ciudades con pasado industrial donde el PSE tuvo su día de gloria, pero ahora lo ha perdido.