Una prensa libre, patrimonio de todos

Por Politibot

Politibot se une hoy a los más de 350 medios de EEUU que publican editoriales en defensa del periodismo libre. Si eres uno de nuestros miles de seguidores en Telegram y en Facebook Messenger, habrás recibido nuestro editorial dialogado a favor de la libertad de información. Politibot es quizá el primer chatbot que participa en esta iniciativa.

El periodismo está amenazado en todo el mundo por políticos y empresarios que intentan utilizarlo a su servicio. La retórica agresiva de Donald Trump no es el único caso pero sí es el más visible. Sus ataques contra la prensa han minado la confianza en los medios en todo el mundo y han envalentonado a los enemigos del periodismo en países como Filipinas, Rusia, Italia o Turquía.

Trump no ha dejado de insultar a los periodistas desde mucho antes de su toma de posesión. Ha definido a menudo cada noticia incómoda como “noticia falsa”, incluso aunque sea reproducción literal de sus palabras. Ha llamado “locas” y “enfermas” a las periodistas (y en una ocasión llegó a vincular una pregunta difícil con la menstruación). Ha llamado a los medios “asquerosos” y los ha definido como “el enemigo del pueblo”. Muchos de sus mítines se han convertido en ceremonias de odio contra la prensa. Los reporteros han sufrido abucheos, amenazas e insultos antisemitas. Esos ataques son el fruto de las palabras de Trump.

La actitud del presidente es excepcional en Estados Unidos, donde se venera la Primera Enmienda, que defiende la libertad de prensa, desde la fundación del país. Ni Richard Nixon, que detestaba a la prensa, llegó tan lejos como ha llegado Trump.

La mayoría de los presidentes han defendido a los medios como pilar de la democracia. Esa defensa del periodismo no es patrimonio de un solo partido. Un buen ejemplo es la actitud del republicano Ronald Reagan. “Nuestra tradición de prensa libre es una parte vital de nuestra democracia”, dijo en 1985 para conmemorar el aniversario de una sentencia de 1735 que exoneró a un editor acusado de publicar un escándalo de corrupción.

La retórica agresiva del presidente de EEUU no es irrelevante. Este gráfico muestra cómo han percibido demócratas y republicanos el papel de la prensa de control al poder desde 1985. Nunca hubo una brecha tan grande entre los votantes de los dos grandes partidos como la que se ha creado durante el mandato de Trump.

La idea de publicar editoriales en todo el país sobre la libertad de prensa fue de Marjorie Pritchard, subdirectora de Opinión del Boston Globe. No se trata de un texto único. Cada periódico reflexiona sobre el tema en su estilo y según su experiencia. Se han unido grandes cabeceras pero también pequeños diarios locales de estados muy conservadores como Kansas o Mississippi, como explica también el editorial del Boston Globe.

En este enlace puedes leer el editorial del New York Times, "A Free Press Needs You", breve pero muy contundente. El enlace incluye fragmentos de decenas de editoriales de diarios más pequeños. Por ejemplo, el editorial del Columbian-Progress de Mississippi recuerda cómo su dueño y sus periodistas desafiaron al Ku Klux Klan en 1963. O el editorial publicado por El Diario, La Opinión y La Raza, tres periódicos dirigidos a lectores hispanos y que recuerdan la experiencia de países latinoamericanos, donde los periodistas son perseguidos por militares, políticos, narcos o empresarios sin escrúpulos.

En España ningún presidente ha ido tan lejos como Trump en sus insultos a los periodistas. Pero eso no significa que no veamos signos preocupantes para libertad de información. El Diario de León ha ocultado los trapicheos de su dueño, el constructor José Luis Ulibarri, con varios políticos del PP de la región. Los periodistas Ignacio Escolar y Raquel Ejerique fueron imputados por “revelación de secretos” después de descubrir el escándalo del máster de Cristina Cifuentes. Reporteros Sin Fronteras denunció hace unos meses en este informe el acoso que sufrieron los periodistas que cubrieron el proceso independentista en Cataluña. Otro ejemplo reciente es la pugna del PSOE y Podemos por el reparto de cargos de la radiotelevisión pública como si fuera patrimonio de los partidos políticos.

Politibot es un medio muy pequeño que aspira a explicar la realidad con artículos, gráficos y un podcast. Nuestro único interés es ofrecer una visión lo más completa posible sin estridencias y sin partidismos. Politibot no suele dar su opinión porque cree que la misión esencial del periodismo es el reporteo. Es la mejor manera de cumplir con uno de sus deberes clave: cuestionar y controlar al poder.

Aún conmocionado por el impacto de la propaganda durante la I Guerra Mundial, el influyente periodista Walter Lippmann escribió en su ensayo Liberty and the News (1920) estas frases que hoy hacemos nuestras: “Las personas que han perdido la capacidad de comprender los hechos más relevantes de su entorno son víctimas inevitables de la propaganda. El curandero, el charlatán, el patriotero y el terrorista sólo pueden florecer allí donde a la audiencia se le niega el acceso independiente a la información”.

Foto: Philip Strong / Unsplash